25/5/13

26. Crisis del crédito y austeridad excesiva que no resuelve la crisis económica de España: Rentas del trabajo y crédito a las familias en España, Alemania, USA y otros países en 1995-2012

Gráfico 1. Rentas del trabajo más incremento del crédito a las familias en España, Alemania, Reino Unidos y Estados Unidos, en 1995-2012. (Datos en miles Dólares por habitante, a precios y tipos de cambio del año 2000). Fuente: Elaborado por M.C. Guisán(2013) a partir de datos de la OCDE y del BIS.

                              Rentas del trabajo
En el caso de España, con una renta per cápita más baja que los otros 3 países del gráfico, es particularmente perjudicial que las políticas de austeridad impuestas, tras la crisis del año 2008, combine la reducción de las rentas del trabajo y la disminución del crédito. Estas medidas de austeridad excesiva parecen estar encaminadas a la reducción del déficit público y del déficit exterior pero ocasionan muchos problemas.
Objetivo de reducción del déficit público: Las medidas de reducción de rentas del trabajo (salariales y no salariales) implican un importante sacrificio, para gran parte de la población, y son poco eficaces para el objetivo de reducción del déficit público. Ello se debe a que la reducción de rentas del trabajo implica disminución de ingresos públicos (por impuestos ligados al trabajo y a la actividad) y además provoca paro en muchos sectores con el consiguiente incremento del gasto público por desempleo. No deberían bajar las rentas reales del trabajo en España.
Objetivo de reducción del déficit exterior: La reducción de las rentas del trabajo disminuye la demanda interna en el mercado español  (lo que impulsa en cierto grado la actividad exportadora de las empresas españolas que no logran ventas suficientes en el mercado interior) y disminuye también la demanda en España de productos externos (disminuyen las importaciones de bienes procedentes del extranjero). Ambos efectos mejoran algo, o evitan que empeore, el saldo de la balanza comercial (exportaciones-importaciones), pero tienen efectos indeseados. En efecto la reducción de la demanda interna ha afectado negativamente a la producción industrial de España, lo que además de empobrecer al país, repercute negativamente sobre la capacidad exportadora. Es importante que España no frene la demanda interna y que impulse la producción industrial de forma que ésta pueda contribuir tanto al abastecimiento interno como a la nivelación adecuada de la balanza comercial. 
 
                Crédito a las familias
Los excesos especulativos que dieron lugar a la crisis financiera del período 2008-2012, y las medidas inadecuadas para la salida de esa crisis, están perjudicando de forma importante a la economía de muchos países, como puede verse en el siguiente gráfico, en las que se observan la evolución del valor real del crédito acumulado, expresado en miles de Dólares del año 2000 por habitante, en España, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido (UK) y Estados Unidos (USA), en el período 1980-2012.
Gráfico 2. Evolución del crédito acumulado a las familias, en miles de Dólares por habitante, a precios del año 2000, en España, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido (UK), y USA. Fuente: Elaborado por M.C. Guisán en base a datos de BIS y OCDE.

 Observamos importantes caídas del crédito por habitante en el período 2008-2012 en Estados Unidos, Reino Unido y España. En proporción a la renta per cápita el impacto de la disminución del crédito es más fuerte en España que en esos dos países. Observamos un grado bajo de endeudamiento en Italia y Francia, y una evolución bastante estable en Alemania.
No parece que esté justificada tanta restricción del crédito en países en los que una amplia proporción de la población tiene capacidad a medio plazo de poder pagar sus créditos, sobre todo si se dinamiza la economía con los efectos positivos sobre el incremento de la renta real per cápita y sobre las ventas de parte del patrimonio de la familias (constituido en gran medida por propiedades inmobiliarias).
La combinación de disminución de renta del trabajo y la falta de créditos a las familias no es buena para salir de la crisis.